lunes, 12 de octubre de 2015

LA TELEVISIÓN DE HOY EN DIA

La televisión es el gran sistema de telecomunicación en la sociedad actual. La concepción del propio término que une dos palabras, la griega “tele” que significa distancia y la latina “vision”, que se refiere a lo que se ve u observa, nos refleja la enorme importancia de trasladarnos cualquier imagen en movimiento y con su correspondiente sonido dentro de nuestras propias casas, cada vez con más nitidez y claridad como puede ser la actual generación de televisores en formato 3D. Es el medio de comunicación del mundo, al cual la actual sociedad está anclada y quizás subordinada, ya que cualquier acontecimiento de nuestro planeta se puede contemplar, observar, analizar, examinar, y un larguísimo etc. de acciones con el mínimo esfuerzo de encender nuestro receptor y dirigir la mirada hacia la pantalla.

Es, por tanto, un arma de varios filos, ya que genera tal magnitud de posibles sensaciones y experiencias que es necesario mantener cierta distancia ante ella. En primer lugar, es necesario saber como utilizar un receptor de imágenes y sonidos que te abre el “mundo” en tu sala de estar las 24 horas del día, con una inmensa y variada programación en la que cualquier espectador puede sentirse complacido, y, también, por que no, también abrumado para controlar ese maremágnum de contenidos a escoger.

Ante la magnitud de una programación, actualmente se pueden sintonizar más de 70 canales a través de unos de los sistemas más recientes y básico de recepción como es la TDT (televisión digital terrestre), obliga al televidente a realizar una enorme de criba en relación a sus gustos, edad, expectativas, hora del día, estados de ánimo, compañía, etc.

Es el espectador, el “rey” del mando a distancia, quien genera con un simple clic, la entrada en su casa de cualquier elección idónea a sus expectativas en ese momento. Y, como es tal la facilidad de cambio de canal y por tanto de la selección de la programación, el espectador debe de establecer una priorización previa a la enorme demanda de canales detectables en su televisor.

La televisión actual se configura según la forma de recibir la señal. La finalizada era analógica, de señal terrestre de ondas hercinianas da lugar a un conglomerado de sistemas de recepción. El más común, y heredero del analógico, es el ya mencionado TDT, que utiliza vías de comunicación digitales, al cual hay que añadir, no sin quitarle relevancia, la televisión por cable que transmite a través de un cable coaxial, tipo telefónico, o con mayores adelantos a través de cable de fibra óptica.

No podemos olvidarnos de la televisión vía satélite, que fue sin duda la que abrió el Mundo, como concepto geográfico del concepto, al televidente, dado que al redirigir la señal a los satélites de comunicación se puede acceder a emisiones de todo el planeta, sin ningún obstáculo que lo impida.

Por último, aparecen las llamadas plataformas controladas por las principales empresa de telefonía, que través del protocolo IPTV nos ofertan la televisión a través de la red WEB de banda ancha, lo cual genera una multiplicación de posibilidades y ofertas a través del sistema multimedia, por la que la presentación de la información, programación y contenido dan un paso más adelante en el que el espectador-receptor genera su propia oferta televisiva y decide el momento y programa con total libertad e independencia. Con la actual oferta de receptores, denominados televisores inteligentes, o su anglicanismo “smart-tv”, el mundo de Internet entra y se mezcla con nuestra televisión, las expectativas del espectador se multiplican por mil.


Por último, cabe señalar que ante todo la televisión ha de ser un medio de comunicación útil y como tal se debe emplear, en todos los aspectos que el espectador necesite: información, entretenimiento, divulgación...


                                Resultado de imagen de tv plasma

No hay comentarios:

Publicar un comentario