NAVIDAD
En la noche de
nochebuena, existe un personaje ficticio, Papa Noel, que juega con la ilusión
de los más pequeños. Podemos encontrar muchas versiones del papel que desempeña
en esta noche, pero la más extendida es: Un viejo con el pelo y la barba largos
de color blanco, que viste abrigado con ropa roja y blanca, bastante gordo,
viaja con un trineo de renos voladores que lo llevan casa por casa repartiendo
regalos, que en una noche reparte regalos a todos los niños del mundo y el
resto del año vive en una fábrica de juguetes donde los trabajadores son
duendes y que esta situada en el Polo Norte. Muchas películas de Hollywood han
ayudado a que esta falacia llegue a todos los públicos provocando que todos los
niños menores de cinco o seis años crean que Papa Noel exista y obligando a los
padres a comprar regalos, incluso con todos los caprichos que el niño desea
cubiertas, puro consumismo. Se suele decir que Papa Noel es una invención de Coca cola, yo simplemente veo extraño
que en Google imágenes si buscas Papa Noel en cualquier fecha anterior al
cambio de siglo te salga un cartel publicitario de Papa Noel bebiendo Coca cola.
Toda esta
celebración también ha creado el llamado “espíritu navideño” que nos hace estar
enfrente del televisor mirando películas idénticas con distintos personajes,
estas películas empiezan con el protagonista sin saber el significado de la
navidad pero le ocurre un problema que solucionándolo salva la navidad a todo
el mundo. Os suena, ¿no? Muy típico también son los anuncios, en noviembre
empiezan ya esos anuncios con espíritu navideño, los juguetes: primero un coche
teledirigido, salen dos niños jugando; luego, la Barbie , aparecen dos niñas; y entre todos los
juguetes sexistas que unos son para niños y otros para niñas, aparece el hipopótamo
tragabolas que es el único anuncio que te dice la verdad en la canción que
aparece: traga traga bolas hipopótamo,
traga traga bolas sin parar, todos los anuncios te están diciendo bolas,
mentiras, y tú te las estas tragando todas, hacer publicidad de un producto es
fácil diciendo medias verdades. Por otra parte tenemos las colonias y perfumes,
si analizamos el anuncio primero aparece el hombre que se pone la colonia,
luego le aparece un saco lleno de dinero, dos mujeres abrazándolo un coche
deportivo i unos paparazzi haciéndole fotos, cuando le ocurra eso a alguien
debería ser noticia en todo el mundo.
Muy buena entrada. Estoy muy de acuerdo en que el materialismo se ha apoderado de la realidad, y ha hecho que nos olvidemos de todo lo que realmente importa. La familia, amigos, conocidos...
ResponderEliminarTambién coincido en que todos los anuncios son sexistas, y hacen que desde pequeños ya se nos empiece a poner esa tela delante de los ojos. Por último quería mencionar que lo del hipopótamo traga bolas ha sido un puntazo.
Sigue así, un saludo