miércoles, 6 de enero de 2016

NAVIDAD

   La Navidad es una fiesta que celebramos los países desarrollados una vez al año reuniéndonos con los familiares y/o amigos, entre nosotros nos hacemos regalos. Es una celebración religiosa que se ha adaptado a nuestra sociedad, supuestamente laica. Lo que se celebra en realidad es el nacimiento del icono humano del cristianismo, lo cierto es que la navidad ha dejado de ser una fecha en el calendario religioso a ser una fecha festiva sin más, en lo que se impone a estar en familia, hacerse regalos y comer. La fiesta se ha sumado así a uno de los puntos más fuertes del consumo y “marketing”.

  En la noche de nochebuena, existe un personaje ficticio, Papa Noel, que juega con la ilusión de los más pequeños. Podemos encontrar muchas versiones del papel que desempeña en esta noche, pero la más extendida es: Un viejo con el pelo y la barba largos de color blanco, que viste abrigado con ropa roja y blanca, bastante gordo, viaja con un trineo de renos voladores que lo llevan casa por casa repartiendo regalos, que en una noche reparte regalos a todos los niños del mundo y el resto del año vive en una fábrica de juguetes donde los trabajadores son duendes y que esta situada en el Polo Norte. Muchas películas de Hollywood han ayudado a que esta falacia llegue a todos los públicos provocando que todos los niños menores de cinco o seis años crean que Papa Noel exista y obligando a los padres a comprar regalos, incluso con todos los caprichos que el niño desea cubiertas, puro consumismo. Se suele decir que Papa Noel es una invención de Coca cola, yo simplemente veo extraño que en Google imágenes si buscas Papa Noel en cualquier fecha anterior al cambio de siglo te salga un cartel publicitario de Papa Noel bebiendo Coca cola.

  Toda esta celebración también ha creado el llamado “espíritu navideño” que nos hace estar enfrente del televisor mirando películas idénticas con distintos personajes, estas películas empiezan con el protagonista sin saber el significado de la navidad pero le ocurre un problema que solucionándolo salva la navidad a todo el mundo. Os suena, ¿no? Muy típico también son los anuncios, en noviembre empiezan ya esos anuncios con espíritu navideño, los juguetes: primero un coche teledirigido, salen dos niños jugando; luego, la Barbie, aparecen dos niñas; y entre todos los juguetes sexistas que unos son para niños y otros para niñas, aparece el hipopótamo tragabolas que es el único anuncio que te dice la verdad en la canción que aparece: traga traga bolas hipopótamo, traga traga bolas sin parar, todos los anuncios te están diciendo bolas, mentiras, y tú te las estas tragando todas, hacer publicidad de un producto es fácil diciendo medias verdades. Por otra parte tenemos las colonias y perfumes, si analizamos el anuncio primero aparece el hombre que se pone la colonia, luego le aparece un saco lleno de dinero, dos mujeres abrazándolo un coche deportivo i unos paparazzi haciéndole fotos, cuando le ocurra eso a alguien debería ser noticia en todo el mundo.
  

   La Navidad tiene cosas buenas y cosas malas, la verdadera Navidad es la que la pasas con  amigos y familiares, juntándote con conocidos que solo estas con ellos en esas fechas y no dándole más importancia a los regalos como mucha gente interpreta a partir de lo que nos venden por la televisión y así empezaremos también a ser menos materialistas.


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1 comentario:

  1. Muy buena entrada. Estoy muy de acuerdo en que el materialismo se ha apoderado de la realidad, y ha hecho que nos olvidemos de todo lo que realmente importa. La familia, amigos, conocidos...
    También coincido en que todos los anuncios son sexistas, y hacen que desde pequeños ya se nos empiece a poner esa tela delante de los ojos. Por último quería mencionar que lo del hipopótamo traga bolas ha sido un puntazo.
    Sigue así, un saludo

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